Entre
por fin he conseguido entrar.
El suelo esta lleno de capas diversas color cobrizo
entre las que mana carmesi.
Huele a hollin,
meado
y azufre.
Me lo imaginaba diferente,
con mas luz
menos espinas
y sin fotos encolando las paredes.
Comienzo a andar
sin saber muy bien
donde encontrarlo.
Algunas de las huellas
y destrozos de alrededor
me dan alguna pista.
Me da la sensacion
de que el tiempo pasa mas despacio,
pero es dificil saberlo
aqui no hay nada.
Lo veo...
es enorme...
Las crines embarradas,
el cuerpo atezado como la noche,
y los ojos... no tenia ojos...
El sabe que estoy hay...
Asustado,
sudando miedo,
llorando...
Aprete los puños
y lance mi carrera hacia el animal
con las fauces abiertas
y escupiendo
golpes que provocaron
un terremoto a mis pies.
El se acerca trotando
rompiendo el aire como un martillo de acero.
De un salto me agarro a el
y empiezo a trepar por el.
Noto el olor a muerte...
Subo por su cuello
asta llegar
casi a su cabeza.
Empuño la melena,
me aferro al revolver de la pierna
y encañono apuntando a la nuca.
El suelo se ilumina
las nubes dejan pasar al sol,
es raro
pero a parecido una eternidad.
Para suave
y mira el hueco en el cielo,
susurra
una cancion triste
aunque agradecida.
Aprieto el gatillo...
martes, 14 de diciembre de 2010
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1 comentario:
me meo rasta¡
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